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Pubalgia: condición física e incidencia |
| Escrito por Yolanda Fernández |
| lunes, 18 de agosto de 2008 |
Yolanda Fernández Arizcuren
Técnico Superior FEDA en Aeróbic y Actividades dirigidas.
Técnico Avanzado FEDA en Fitness y Entrenamiento personal.
INTRODUCCION:
La osteopatía dinámica de pubis, también conocida por los nombres de pubalgia, entesistis pubiana y pubalgia, no es más que la inflamación de los tendones de inserción de los músculos del pubis. Esta inflamación provoca al paciente un dolor difuso pero persistente que habitualmente le lleva a pasar por la consulta médica.
El dolor se presenta esencialmente como una molestia, que se instala en forma progresiva en el transcurso de semanas o meses. Luego se vuelve constante durante el ejercicio, persistiendo en ciertas actividades de la vida cotidiana. Finalmente está presente en todos los movimientos.
FORMAS CLINICAS DE LA ENFERMEDAD:
La pubalgia puede ser clasificada en dos formas clínicas:
a) Osteoartropatía pubiana microtraumática (pubalgia traumática)
b) Pubalgia crónica: Que presenta dos variedades según la zona afectada
LAS PUBALGIAS TRAUMATICAS:
Aparece como consecuencia de una agresión en la sínfisis del pubis, en base a esto se registran dos posibilidades:
En primer lugar a consecuencia de una caída sobre los pies, ya que las fuerzas de recepción en el suelo pueden ser desiguales, una rama pubiana puede elevarse más que la otra ocasionando un cizallamiento del pubis con estiramiento de los ligamentos púbicos asociado o no con un bloqueo de la rama pubiana en la parte superior.
En segundo lugar la pérdida de apoyo en el suelo o un movimiento de oposición sobre la extremidad inferior provocarán una tensión súbita de los adductores. Este estrés puede deteriorar los ligamentos o las inserciones musculares que se localizan en el pubis.
LAS PUBALGIAS CRONICAS:
En lo que respecta a la pubalgia crónica, si las causas de la pubalgia traumática asientan en y alrededor del pubis, la pubalgia crónica presenta un pubis víctima de un esquema funcional alterado. El pubis no es en absoluto la causa de la pubalgia sino que las cadenas musculares del tronco y de las extremidades inferiores nos proporcionarán el hilo conductor del análisis respecto a la pubalgia crónica.
La pelvis está sometida a tracciones musculares en diferentes direcciones, la articulación mueve y afecta, de arriba hacia abajo, los músculos adductores, muy solicitados en los deportistas y de abajo hacia arriba, los músculos abdominales y oblicuos del abdomen.
Así, según sea la cadena muscular afecta, y como hemos visto anteriormente la pubalgia crónica admite una subclasificación en dos tipos:
Pubalgia Alta:
• Cuando se produce la inflamación del músculo recto anterior del abdomen
Pubalgia Baja:
• Cuando el daño es a nivel de los músculos adductores.
Recordemos en este punto, que los llamados “adductores” o aproximadores son tres, Mayor, medio y menor siendo usualmente el aductor mediano el causante de la osteopatía púbica.
FACTORES DE RIESGO:
Los estudios demuestran que la enfermedad no presenta igual incidencia en todos los grupos de población. Su incidencia es mucho mayor en los varones, (en proporción de cinco a uno). Esta desproporción no es debida a las diferencias morfológicas entre sexos, sino por las actividades “tradicionalmente” ligadas al género masculino.
En este sentido, ha de tenerse en cuenta que se trata de una enfermedad ocupacional. Así, de igual forma que las personas que trabajan con ordenadores padecen de Síndrome de Quervain (Tendinitis de los dos primeros dedos debido al uso del “ratón”) y los tenistas de Epicondilitis, la pubalgia va asociada casi exclusivamente a la práctica deportiva del fútbol, ciclismo, rugby, hockey y otros.
De esta manera, según se concluye en estudios de otros investigadores, la osteopatía de pubis no es más que una inflamación por sobreuso asociada a algunos deportes, ya que los abdominales y adductores son músculos que intervienen en acciones muy específicas, como el acto de “chutar” en el fútbol, en mover los muslos durante el patinaje o ejercicios de contracción mantenida en los delanteros de rugby.
Es importante señalar que los estudios realizados hasta la fecha apuntan a una serie de factores desencadenantes, o cuando menos coadyuvantes, en el desarrollo de la pubalgia.
Usualmente, se clasifican esos factores desencadenantes en dos grandes grupos:
1. FACTORES INTRINSECOS:
• Acortamiento de los miembros inferiores
• Displasia de cadera
• Hiperlordosis lumbar
• Espondilolisis
• Deficiencias de la pared abdominal y/o el trayecto inguinal
2. FACTORES EXTRINSECOS:
• Calidad del terreno deportivo (terreno pesado y resbaladizo).
• Agotamiento deportivo o sobreentrenamiento
• Error en la programación del entrenamiento
• Práctica de ciertos movimientos peligrosos
Este estudio se centra en la determinación de la influencia de los factores de riesgo asociados a la práctica deportiva. El análisis se ha aplicado a los factores extrínsecos anteriormente descritos, determinando la correlación entre el desarrollo de la patología y el adecuado acondicionamiento físico.
Con el objeto de aislar el factor “calidad del terreno deportivo”, se ha elegido una muestra tal que desarrolla su actividad en un mismo terreno (campo de rugby de la Universidad Complutense de Madrid).
CONCLUSIONES:
La primera conclusión que se extrae de este estudio es que la incidencia de la patología, incluso en un grupo de alto riesgo como el considerado, es muy baja, inferior al 5%. Así pues, se puede concluir que es una enfermedad muy poco frecuente.
Asimismo, a raíz de los resultados obtenidos, cabe confirmar el carácter ocupacional de la patología, es decir, la pubalgia está clara e indivisiblemente asociada a la práctica deportiva. En este sentido, no se puede inferir que la práctica de alguno de los citados “deportes de alto riesgo” implique necesariamente el desarrollo de la enfermedad, sino que será en el conjunto de estos deportistas donde encontraremos un mayor porcentaje de afectados.
También se ha comprobado que la correlación entre los casos diagnosticados de osteopatía dinámica de pubis y los meses de competición del deporte es moderadamente fuerte, viendo que los meses donde el entrenamiento alcanza niveles más altos de volumen e intensidad, es donde se producen la mayor incidencia de la lesión.
Al carácter ocupacional de la patología hay que añadir una serie de factores coadyuvantes en su desarrollo, entre los que cabe destacar el grado de preparación física
Queda demostrado en el análisis anterior cómo el sobreentrenamiento y el incorrecto acondicionamiento físico serán los elementos desencadenantes de la patología.
Por último, el estudio revela cómo aquellos individuos que realizan unos simples ejercicios preventivos (estiramientos de adductores, fortalecimiento de abdominales e isquiotibiales), reducen enormemente las probabilidades de padecer osteopatía dinámica de pubis, por lo que se puede concluir que se trata de ejercicios que deberían estar presentes en las rutinas de entrenamiento de todos aquellos individuos que practiquen un deporte considerado de “alto riesgo” para la pubalgia.
A la vista de los resultados obtenidos en el estudio, se puede establecer que un elemento clave en la recuperación y prevención de la patología, es la determinación correcta del origen, teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad compleja en la que intervienen varias cadenas musculares y en la que la observación de los factores de riesgo presentes en el paciente nos permitirá realizar un diagnóstico más preciso.
Finalmente, reseñar que el éxito o fracaso del tratamiento dependerá en gran medida de dos factores:
1. El correcto diagnóstico del origen de la patología.
2. La correcta combinación de técnicas según sea pubalgia crónica o aguda.
No obstante, no hay que perder de vista que se trata una enfermedad que a menudo presenta recidiva (del orden del 25% de los casos) debido fundamentalmente a que el deportista no abandona la actividad de riesgo, y a que el grupo muscular afectado |
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